Su privacidad es importante para nosotros

Utilizamos cookies propias y de terceros que permiten el funcionamiento y la prestación de los servicios ofrecidos en el Sitio web, así como la elaboración de información estadística a través del análisis de sus hábitos de navegación. Al pulsar en Aceptar consiente expresamente el uso de todas las cookies. Si desea rechazarlas o adaptar su configuración, pulse en Configuración de cookies. Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies.

  • Cookies necesarias Las cookies necesarias ayudan a hacer una página web utilizable activando funciones básicas como la navegación en la página y el acceso a áreas seguras de la página web. La página web no puede funcionar adecuadamente sin estas cookies.
  • Cookies de estadística Las cookies estadísticas ayudan a los propietarios de páginas web a comprender cómo interactúan los visitantes con las páginas web reuniendo y proporcionando información de forma anónima.
  • Cookies de marketing Las cookies de marketing se utilizan para rastrear a los visitantes en las páginas web. La intención es mostrar anuncios relevantes y atractivos para el usuario individual, y por lo tanto, más valiosos para los editores y terceros anunciantes
General   Fundación para la Diabetes

¿Cuánto sube la glucemia una ración de hidratos de carbono?

Serafín Murillo Por: Serafín Murillo
Dietista-Nutricionista e Investigador del CIBERDEM (Hospital Clínic de Barcelona).
Fecha:

Una de las situaciones que suele confundir a las personas con diabetes es no poder prever el efecto que los alimentos tendrán sobre los niveles de glucosa en sangre. Por ejemplo, ante una hipoglucemia, ¿cuántos mg/dl aumentará la glucemia si se consumen 10g de hidratos de carbono? O bien, si se toma para merendar un alimento que aporte solamente 5g de hidratos de carbono ¿afectarán estos 5g a incrementar la glucemia? ¿será necesario poner una dosis extra de insulina? Como en la mayoría de los casos, la respuesta es muy poco clara: depende.

En algunos casos, se pueden hacer cálculos o estimaciones según las dosis de insulina utilizadas por cada persona para obtener una información aproximada. De forma general, algunos estudios muestran que por cada 10 gramos de hidratos de carbono ingeridos (sin añadir insulina rápida extra) se suele producir un aumento de la glucemia de unos 35-50mg/dl. Pero estas cifras pueden variar incluso en una misma persona, por ejemplo a lo largo de los diferentes momentos del día o según las actividades que realice.

A continuación se describen algunos de los factores con mayor influencia sobre el resultado final de glucosa en sangre:

En primer lugar, el factor más influyente es la sensibilidad a la insulina que se presenta en cada momento del día. En personas con diabetes se debe aportar la insulina de forma exógena, intentando imitar la producción de insulina que haría el páncreas de forma natural. Esto no siempre es fácil y, en muchas ocasiones, se presentan niveles de insulina por encima o por debajo de lo que sería ideal. Este problema se puede reducir al utilizar infusor continuo o bomba de insulina, pues se puede adaptar la dosificación de insulina hora a hora durante el día.

Por ejemplo, muchos pacientes suelen tener mayor efecto de la insulina basal antes de mediodía pero muy poco efecto antes de la cena. En este caso, 10g de hidratos de carbono aumentarán poco la glucemia si se toman a mediodía y podrán causar hiperglucemia si se toman antes de la cena. Es necesario conocer la pauta de insulina de cada individuo para así entender que respuesta tendrá tomar un alimento en cada momento del día.

Otra factor de gran importancia es la práctica de ejercicio físico previa. Durante las horas posteriores al ejercicio se activa el transporte de glucosa al interior de los músculos. Este efecto se suma al producido por la insulina. Además, cuando se realizan ejercicios de media o larga duración (más de 45-60 minutos), se consume una parte de las reservas de glucosa que el organismo almacena en los músculos y en el hígado. El organismo tiende a favorecer el relleno de estas reservas con la mayor rapidez posible, por lo que, al tomar esos 10g de hidratos de carbono en las horas posteriores al ejercicio permanecerán menos tiempo en la sangre al ser transportados hasta los músculos y el hígado para transformarse en glucosa de reserva, llamado glucógeno.

Muy relacionado con ello, el ayuno o las personas que siguen dietas o pautas de alimentación de bajo contenido en hidratos de carbono mantendrán sus reservas de glucógeno por debajo de lo normal. Esta situación ayuda a que el efecto hiperglucemiante de los alimentos sea inferior al esperado en situaciones normales.