Demuestran que la inflamación que cronifica la obesidad se puede controlar
La obesidad no es solo un problema de peso. Es, sobre todo, una enfermedad inflamatoria crónica. Los kilos de más provocan un aumento de las células grasas que, a su vez, generan una inflamación crónica del tejido adiposo que acaba desencadenando síndrome metabólico (hipertensión, triglicéridos y colesterol alto), diabetes y riesgo cardiovascular.
