Salud bucal y diabetes: la relación ignorada que está afectando a millones de personas
La higiene oral emerge como pieza clave para controlar complicaciones en personas con diabetes.
La conexión entre salud bucal y diabetes ha pasado desapercibida durante años, a pesar de que afecta directamente a la calidad de vida de millones de pacientes. Nuevas investigaciones recuerdan que la boca no es un territorio aislado: sus tejidos responden de forma inmediata a los cambios en el azúcar en sangre, generando problemas que pueden agravarse si no se detectan a tiempo.
Impacto bidireccional
Los especialistas señalan que niveles altos y sostenidos de glucosa dañan vasos sanguíneos y nervios, lo que debilita las defensas del organismo ante infecciones bucales. Esta vulnerabilidad puede transformar molestias menores en complicaciones graves, desde inflamación persistente hasta la pérdida de piezas dentales en etapas avanzadas.
El vínculo también opera en sentido inverso. La presencia de infecciones orales o enfermedad periodontal incrementa la inflamación sistémica, lo que dificulta estabilizar los niveles de azúcar en sangre. El resultado es un círculo vicioso en el que la diabetes empeora la salud bucal, y la boca enferma dificulta el control metabólico.
