pacientes y casos El riesgo oculto de la diabetes para la salud oral: “Provoca un suministro sostenido de azúcares en la cavidad bucal”
Dentalia entrevista al autor de un estudio que vincula la hiperglucemia con un mayor contenido de azúcares en la saliva y apunta al control glucémico como parte clave en la prevención de caries en personas con diabetes
La caries dental no depende solo de lo que se come, también puede estar condicionada por lo que circula en la sangre. Son las conclusiones de un equipo de investigadores japoneses que han puesto el foco en un mecanismo hasta ahora poco explorado: el paso de azúcares desde el torrente sanguíneo a la saliva y su impacto en el microbioma oral. El hallazgo abre una nueva línea de reflexión sobre la relación entre diabetes y salud bucodental.
Akito Sakanaka, profesor asociado del Departamento de Odontología Preventiva de la Facultad de Odontología de la Universidad de Osaka, explica en una entrevista concedida a Dentalia que el punto de partida fue la propia fisiopatología de la diabetes tipo 2. “La diabetes tipo 2 se caracteriza por una hiperglucemia sostenida, y los recientes avances en el perfil metabolómico han revelado aumentos covariantes en los metabolitos sanguíneos y salivales, incluidos múltiples sacáridos”, señala. Estos cambios, añade, “pueden favorecer las bacterias cariogénicas y aumentar el riesgo de caries dental; sin embargo, los estudios empíricos que prueban directamente esta hipótesis han sido escasos”..
Desde el punto de vista microbiológico, el impacto puede ser relevante. La caries dental, recuerda el investigador, está impulsada por la interacción entre dieta y microbioma en la placa dental. Las bacterias metabolizan azúcares y generan ácidos que, en condiciones normales, son neutralizados por la saliva. Sin embargo, cuando el entorno ácido se mantiene, se favorece la proliferación de especies con alta capacidad de producción y tolerancia al ácido. Este proceso, conocido como hipótesis ecológica de la placa o disbiosis supragingival, conduce a la desmineralización del esmalte. “Nuestros hallazgos sugieren que los azúcares salivales derivados del huésped (es decir, la glucosa y la fructosa) también pueden contribuir a este proceso”, subraya.
