El PPE apremia a la UE a abordar con urgencia la obesidad: «Debe aprovechar el Plan Europeo de Salud Cardiovascular»
La eurodiputada del partido, Elena Nevado, ha expresado que "el gran desafío que tenemos por delante es también la falta de conocimiento y de concienciación sobre los riesgos y las consecuencias"
La eurodiputada del Partido Popular Europeo (PPE), Elena Nevado, ha advertido de que la obesidad se ha convertido en uno de los principales retos de salud pública en Europa y ha reclamado una respuesta más decidida por parte de la Unión Europea, basada en la prevención, la concienciación y la promoción de hábitos de vida saludables.
En el marco del debate celebrado en el Pleno de la Eurocámara sobre esta cuestión, Nevado ha defendido la necesidad de aprovechar los instrumentos comunitarios disponibles para proteger la salud de los ciudadanos y mejorar su calidad de vida. En este contexto, ha puesto el foco en la dimensión sanitaria del problema y en su creciente impacto sobre la población europea.
Llamamiento a la prevención y la sensibilización
La eurodiputada popular ha alertado de que más de la mitad de la población adulta presenta sobrepeso, una tendencia que ha calificado de preocupante por sus implicaciones para la salud pública. Según ha expuesto, la obesidad está estrechamente relacionada con enfermedades como la diabetes, la hipertensión y las patologías cardiovasculares, además de contribuir al aumento de la mortalidad prematura.
Nevado ha subrayado, además, que uno de los principales obstáculos para hacer frente a esta situación sigue siendo la falta de información social sobre sus riesgos. En palabras de la eurodiputada, «el gran desafío que tenemos por delante es también la falta de conocimiento y de concienciación sobre los riesgos y las consecuencias de la obesidad».
El Plan Europeo de Salud Cardiovascular, en el centro
Durante su intervención, Nevado ha defendido que la respuesta europea debe articularse a través de herramientas ya existentes en el ámbito comunitario. Así, ha reclamado que «la UE debe aprovechar el Plan Europeo de Salud Cardiovascular para impulsar políticas eficaces que contribuyan a mejorar la salud y la calidad de vida de los ciudadanos europeos», especialmente en el terreno de la prevención y la sensibilización sobre la obesidad.
