Su privacidad es importante para nosotros

Utilizamos cookies propias y de terceros que permiten el funcionamiento y la prestación de los servicios ofrecidos en el Sitio web, así como la elaboración de información estadística a través del análisis de sus hábitos de navegación. Al pulsar en Aceptar consiente expresamente el uso de todas las cookies. Si desea rechazarlas o adaptar su configuración, pulse en Configuración de cookies. Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies.

  • Cookies necesarias Las cookies necesarias ayudan a hacer una página web utilizable activando funciones básicas como la navegación en la página y el acceso a áreas seguras de la página web. La página web no puede funcionar adecuadamente sin estas cookies.
  • Cookies de estadística Las cookies estadísticas ayudan a los propietarios de páginas web a comprender cómo interactúan los visitantes con las páginas web reuniendo y proporcionando información de forma anónima.
  • Cookies de marketing Las cookies de marketing se utilizan para rastrear a los visitantes en las páginas web. La intención es mostrar anuncios relevantes y atractivos para el usuario individual, y por lo tanto, más valiosos para los editores y terceros anunciantes
General   Fundación para la Diabetes

Adrián Díaz, enfermero y educador en diabetes: "El alcohol es particularmente peligroso en la diabetes tipo 1"

El enfermero y educador en diabetes Adrián Díaz alerta en el pódcast de Isabel Viña sobre los riesgos del alcohol en pacientes con diabetes tipo 1, desde la confusión de síntomas hasta la anulación de mecanismos clave de emergencia

El consumo de alcohol puede convertirse en un riesgo silencioso para quienes padecen diabetes tipo 1. Así lo ha advertido el enfermero y educador en diabetes Adrián Díaz durante su participación en el pódcast de Isabel Viña, Tus Amigas las Hormonas, donde ha detallado por qué esta combinación exige especial precaución.

 Durante la conversación, Díaz lanza un mensaje claro: “el alcohol es particularmente peligroso en la diabetes tipo 1”, y lo fundamenta en tres factores clave que pueden pasar desapercibidos para muchos pacientes, especialmente en contextos sociales donde beber es habitual.

Uno de los primeros problemas, explica, es la confusión de síntomas. “La clínica de una hipoglucemia en algunas cosas se parece bastante a estar borracho”, señala. Esa similitud puede hacer que una persona no detecte a tiempo una bajada de azúcar, interpretando señales de alerta como simple embriaguez. El resultado puede ser una situación de riesgo que se agrava sin que el afectado sea plenamente consciente.

 A este factor se suma el efecto del alcohol sobre los niveles de glucosa. Según el experto, su impacto no es inmediato, sino retardado. “El efecto hipoglucemiante del alcohol aparece aproximadamente a las 3 o 4 horas de haber empezado el consumo”, advierte. Además, no se trata de una bajada leve: describe una “capacidad de descenso glucémico bestial y bastante mantenida en el tiempo”, lo que aumenta el peligro durante la noche o en momentos en los que la persona ya no está vigilando su estado.