Detectar la diabetes tipo 1 en fases tempranas mejora el control de la patología y el manejo por parte de pacientes y familiares
El Dr. Luis Castaño pone de relieve la importancia de los cribados para detectar la diabetes tipo 1 antes de su debut clínico, más en un contexto de llegada de terapias inmunomoduladoras
Nieves Sebastián Mongares
Caracterizar la diabetes tipo 1 (DT1) en fases tempranas ha supuesto un punto de inflexión en su abordaje. Por ello, encontrar la fórmula para detectarla antes de que los pacientes lleguen al debut clínico es uno de los objetivos principales en la actualidad. Así, en el marco de la conferencia anual ‘Advanced Technologies and Treatments for Diabetes’ (ATTD), el Dr. Luis Castaño, pediatra endocrino en el Hospital Universitario Cruces, catedrático de Pediatría en la Universidad del País Vasco (EHU) e investigador en Biobizkaia (CIBERDEM/CIBERER) participó en un simposio relativo a los cribados en DT1, concretamente, sobre EDENT1FI. Y es que, como explica el experto, “en la ATTD, más allá de hablar de tecnología como infusores, sensores, nuevas técnicas o terapias, un tema bastante innovador es el de la detección en fases tempranas”.
Terapias ‘preventivas’ y detección precoz
En palabras del Dr. Castaño, “en los últimos 40 años aproximadamente hemos intentado ver la diabetes no sólo como un proceso metabólico con una hiperglucemia en la que el objetivo es bajar la glucosa, sino como todo un proceso autoinmune”. Con este cambio de perspectiva, indica que se empezó a trabajar en tres etapas: la historia natural de la diabetes tipo 1 -incluyendo las fases tempranas que antes se denominaban ‘prediabetes’-; una segunda área en la que se necesitaban marcadores para identificar estas fases tempranas, aprendiendo a valorar la presencia de autoanticuerpos contra los islotes, las distintas especificidades anti-insulina, anti-GAD, anti-IA2 y anti-zinc o marcadores genéticos; y, por último, una era en la que todos estos mecanismos ya se conocen y el objetivo pasa por frenar la destrucción de células beta mediante alternativas terapéuticas.
“Todo esto confluye en 2015, cuando se empieza a decir que hay fases tempranas de la diabetes y en 2019 hay un momento cumbre en el que aparecen los primeros resultados con teplizumab, un anticuerpo monoclonal anti-CD3 que en fases tempranas, parece frenar la destrucción de la célula beta pancreática”, desarrolla el especialista. Con este salto, se adopta un cambio de mirada colectivo de los expertos en diabetes tipo 1, pasando a hablar de terapia sustitutiva con el uso de la insulina, a terapia preventiva mediante la modulación del sistema inmune.
El Dr. Castaño expone que la llegada de nuevas terapias moduladoras del sistema inmune cambia el paradigma del manejo de la DT1 pasando de las terapias sustitutivas a las preventivas
La llegada de este tratamiento inmunomodulador hace más importante si cabe el diagnóstico temprano. Por eso, una vez autorizado en Estados Unidos, el Dr. Castaño precisa que países como Italia aprobaron en el parlamento los cribados en población general, poniendo en marcha un proyecto piloto en cuatro regiones del país en 2024. Ahora, desde que en 2025 la Agencia Europea del Medicamento (EMA) autorizase teplizumab, ha aumentado la conversación en torno a la necesidad de replantear los cribados, extendiéndolos más allá de a los familiares de primer grado que en la actualidad representan alrededor del 10% de los casos de diabetes tipo 1.
