Detección precoz diabetes tipo 1 el gran cambio
Expertos reunidos en el Congreso Nacional de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes destacan que la detección precoz diabetes tipo 1 permite reducir la cetoacidosis, preservar la función pancreática y abrir nuevas opciones terapéuticas
La diabetes tipo 1 ya no se entiende únicamente como una enfermedad que se diagnostica cuando aparecen los síntomas y el paciente llega a urgencias. La investigación está cambiando ese paradigma y sitúa ahora el foco mucho antes: en las fases presintomáticas, cuando todavía no hay síntomas clínicos pero ya existen señales inmunológicas que permiten identificar a las personas en riesgo.
Este cambio de enfoque fue uno de los temas protagonistas del XXXVII Congreso Nacional de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes (FSED), donde varios expertos analizaron cómo la detección precoz puede modificar de forma significativa la evolución de la enfermedad y mejorar la experiencia de pacientes y familias.
“El gran reto ya no es solo tratar la diabetes cuando aparece, sino anticiparnos a ella”, resumieron durante distintas sesiones científicas centradas en cribado, seguimiento y nuevas terapias en edades tempranas.
Llegar antes para evitar llegar tarde
Uno de los principales problemas actuales es que muchos pacientes siguen debutando en fases avanzadas, con cuadros de cetoacidosis diabética que, en muchos casos, podrían evitarse con la detección precoz diabetes tipo 1.
La doctora Lía Nattero Chávez, responsable de la Unidad Clínica y de Investigación en diabetes mellitus tipo 1 del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, explicó que actuar en edades tempranas cambia por completo el abordaje.
“Poner el foco en edades tempranas es especialmente relevante, ya que es en estas fases donde existe una mayor ventana de oportunidad para modificar la historia natural de la enfermedad”, afirmó.
En la misma línea, el doctor Alberto Fernández Martínez recordó que todavía una gran parte de los pacientes se diagnostican demasiado tarde.
“Una proporción muy importante de los pacientes se diagnostican aún en fases avanzadas, con cetoacidosis en muchos casos, lo que pone de manifiesto que todavía llegamos tarde”, señaló.
Los modelos internacionales ya demuestran que funciona
La detección precoz diabetes tipo 1 no es una teoría de futuro, sino una realidad que ya se está aplicando en distintos países.
Programas como el Fr1da Study en Alemania, el ASK Program en Estados Unidos o el reciente programa nacional implantado en Italia han demostrado que el cribado estructurado en población pediátrica es viable y tiene un impacto clínico muy positivo.
Según explicó la Dra. Nattero, estos modelos han permitido reducir significativamente la cetoacidosis al diagnóstico y mejorar la preparación de las familias ante la enfermedad.
Italia, de hecho, se ha convertido en uno de los primeros países europeos en implantar un cribado nacional estructurado en población pediátrica.
Preservar la función beta: pasar de reaccionar a prevenir
Uno de los grandes objetivos actuales con la detección precoz diabetes tipo 1 es preservar la función de la célula beta pancreática, responsable de producir insulina.
La Dra. Nattero explicó que este nuevo enfoque exige abandonar el modelo clásico reactivo para pasar a uno más precoz y proactivo.
“La preservación de la función beta requiere pasar de un modelo reactivo a uno proactivo, precoz y basado en la biología de la enfermedad”, afirmó.
Este abordaje se apoya en cuatro pilares:
detección precoz en fases preclínicas
intervención temprana
uso de terapias inmunomoduladoras
estrategias combinadas y personalizadas con tecnología y control metabólico intensivo
Actualmente, algunas de estas terapias inmunomoduladoras ya han demostrado capacidad para preservar la función beta y retrasar la progresión de la enfermedad.
La diabetes tipo 1 presintomática ya se puede detectar
Hoy se sabe que la diabetes tipo 1 atraviesa varias fases antes de manifestarse clínicamente.
Durante ese periodo presintomático ya pueden detectarse autoanticuerpos y alteraciones metabólicas iniciales, lo que permite identificar a personas en riesgo.
El doctor Ignacio Conget, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínic de Barcelona, subrayó la importancia de incorporar esta detección precoz diabetes tipo 1 al sistema sanitario.
“Evitar debuts clínicos en formas graves, empezar el tratamiento lo antes posible y plantear futuras opciones terapéuticas en estos estados preclínicos son algunos de los principales beneficios”, explicó.
Sin embargo, reconoció que todavía existen dudas sobre el coste-efectividad del cribado en determinadas poblaciones y sobre cómo debe organizarse su implantación.
