Calidad frente a cantidad de la grasa en la dieta, clave en la diabetes tipo 2
El ácido palmítico y el ácido oleico son los principales ácidos grasos de la dieta. Ahora, un nuevo estudio analiza el papel de estos ácidos grasos en el desarrollo de la diabetes mellitus de tipo 2, una enfermedad crónica que causa una elevada morbilidad y mortalidad en todo el mundo.
El trabajo, publicado en la revista Trends in Endocrinology & Metabolism, está liderado por equipos del Área de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas del CIBER en la Universitat de Barcelona.
“El ácido palmítico, un ácido graso saturado ampliamente presente en los alimentos, se asocia con alteraciones en la sensibilidad a la insulina, mientras que el ácido oleico, muy abundante en el aceite de oliva, podría ejercer un efecto protector frente a estas alteraciones metabólicas”, explica el catedrático Manuel Vázquez Carrera, de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la UB.
Asimismo, tal como cuenta Xavier Palomer, primer firmante del artículo, “a escala molecular, el ácido palmítico favorece la acumulación de lípidos potencialmente tóxicos, promueve estados de inflamación crónica de bajo grado y contribuye a la disfunción de orgánulos celulares”. Estos procesos, añaden los investigadores, “están estrechamente relacionados con el deterioro de la acción de la insulina y con la progresión de la enfermedad metabólica”.
