La canela puede ser clave para controlar la glucosa en adultos mayores de 50 años con prediabetes
En recetas de repostería, en el café o incluso en platos salados, la canela ha sabido encontrar su propio hueco en la gastronomía. Esta especia, que se obtiene pelando y frotando las ramas de su planta, cuenta con propiedades que van más allá de lo culinario, motivo por el cual en los últimos años ha captado la atención de la ciencia.
Tal es la inclusión de la canela en la dieta de muchas personas que un equipo de científicos del Centro de Nutrición Humana de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) se propuso investigar sobre sus efectos en un grupo poblacional concreto: aquellos adultos a partir de 50 años diagnosticados de prediabetes.
Muchas personas con prediabetes no presentan síntomas claros, por lo que el diagnóstico suele hacerse mediante análisis de sangre rutinarios. Entre los factores de riesgo se incluyen el sobrepeso, la falta de actividad física, antecedentes familiares de diabetes y la edad, especialmente a partir de los 45 años.
