Sedentarismo, el enemigo de la salud en el trabajo: “Se asocia a diabetes tipo 2 o enfermedades cardiovasculares”
Pasamos buena parte del día sentados sin apenas ser conscientes del impacto que tiene en la salud. En oficinas o incluso en casa con el teletrabajo, la jornada laboral transcurre entre pantallas y sillas, con movimientos muy reducidos y posturas sostenidas durante horas. Lo que durante años se ha percibido como una forma “cómoda” de trabajar, se está revelando, sin embargo, como uno de los principales factores de riesgo ergonómico del entorno laboral actual.
El problema no es solo estar sentado, sino cuánto tiempo permanecemos así y cómo lo hacemos. La llamada sedestación prolongada se ha convertido en un denominador común de miles de empleos y, según alertan los expertos en prevención, sus efectos no siempre son inmediatos, pero sí persistentes. El resultado es un incremento sostenido de los Trastornos Musculoesqueléticos (TME), especialmente relacionados con la espalda, el cuello y las extremidades inferiores.
Así lo explica Pablo Miralles Garcerá, consultor de Ergonomía y Psicosociología de Quirónprevención, en el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, celebrado el 28 de abril. “Trabajar sentado de manera continuada puede provocar Trastornos Musculoesqueléticos, como reconoce el propio Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, incluso aunque se realice actividad física en el tiempo libre”, recuerda. Es decir, salir a correr por la tarde no compensa plenamente las ocho o nueve horas de inactividad durante la jornada.
