La vida de un niño diabético sin agujas ni pinchazos
A los cinco años tener que depender de más de una decena de pinchazos al día no es nada fácil. Por eso, para este paciente del Servicio Andaluz de Salud y para su familia es importante disponer de avances que permiten vivir la enfermedad sin agujas, o casi. "Yo lo que quiero es la pastillita, pero mientras que la descubren...", dice Gabriel sin perder la sonrisa. "La pastillita" se refiere al tratamiento que permitirá curar la diabetes. Hay un fármaco nuevo probado con éxito en ratones y cultivos de células humanas que han desarrollado en el Centro Andaluz de Biología Molecular, a pocos kilómetros del hospital desde el que el niño sueña con ese remedio definitivo que permitirá a su páncreas segregar insulina.
