Una bacteria intestinal frena el aumento de peso incluso con una dieta alta en grasas
“No pensé que un solo microbio pudiera tener un efecto tan dramático”, señalan los autores del estudio.
Durante décadas, la ciencia ha mostrado que el microbioma (el conjunto de billones de microbios que viven en nuestro intestino) no solo ayuda a digerir alimentos, sino que influye profundamente en nuestro metabolismo, inmunidad y riesgo de enfermedades metabólicas. Ahora, un nuevo estudio, publicado en Cell Metabolism, sugiere que una sola especie de bacteria intestinal puede marcar una diferencia sorprendente en cómo el cuerpo responde a una dieta alta en grasa: limita la ganancia de peso y mejora marcadores metabólicos en ratones alimentados con una dieta rica en grasas.
Los autores del estudio, liderados por June Round, de la Universidad de Utah, han identificado una bacteria llamada Turicibacter que, cuando se administra regularmente a ratones bajo una dieta alta en grasas, impide que ganen tanto peso como otros ratones que comen lo mismo, pero no reciben la bacteria. Además, estos animales mostraron niveles más bajos de glucosa en sangre y de grasa circulante, indicadores de mejor salud metabólica.
“No pensé que un solo microbio pudiera tener un efecto tan dramático, creía que sería una mezcla de tres o cuatro – explica Round, en un comunicado -. Así que cuando vimos que los ratones seguían delgados, incluso con una dieta alta en grasas, fue increíble”.
La clave de este efecto parece estar en los lípidos que produce Turicibacter en el intestino. Aunque muchas bacterias en el intestino influyen en la salud, Turicibacter sintetiza una mezcla de moléculas grasas que, al ser absorbidas por el intestino, parecen modificar cómo el cuerpo maneja las grasas de la dieta. En particular, ayudan a mantener bajos los niveles de ceramidas, un tipo de lípido que normalmente aumenta con dietas altas en grasa y que se ha vinculado con resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y otros trastornos metabólicos.
