Las obesidades dentro de la obesidad: un estudio ahonda en cuatro perfiles concretos para mejorar el abordaje personalizado
OPEN España presenta una encuesta realizada a miles de personas en nuestro país que aporta el lado cualitativo. Casi 6 de cada 10 adultos mayores de 35 años tiene un peso no adecuado en base a su IMC; el 23,4%, con algún grado de obesidad
Casi 6 de cada 10 personas en España (57,7%) no tiene el peso que debería según su IMC, y de esta parte de la población, el 23,4% presenta algún tipo de obesidad: el 15,3%, en su grado I, y otro 8,1% con los subtipos más severos (II y III). Sin embargo, un panel de especialistas reunido este martes en Madrid ha identificado, en base a los resultados de la encuesta nacional ‘Autopercepción del peso corporal y el afrontamiento del sobrepeso y la obesidad’ elaborada por el Grupo OPEN España, cuatro perfiles de pacientes que conviven con la obesidad.
Uno de los objetivos está precisamente en personalizar cada caso para, así, ofrecer un abordaje integral y personalizado y mejorar los resultados que ofrecen las actuales opciones terapéuticas (cada vez más amplias con la llegada de nuevas moléculas, más el estándar en variantes avanzadas, la cirugía bariátrica).
El Dr. Francisco Tinahones Madueño, jefe del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria (Málaga) e integrante del Comité de Dirección del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), desgrana las cuatro experiencias frente a la obesidad que se recogen en el estudio: los sobrepasados (el 16,5%); los persistentes (15,6%); los despreocupados (14,4%) y los voluntariosos (11,5%).
El también Catedrático de Medicina en la Universidad de Málaga se detiene en la experiencia sobrepasada, que representa a aquellos que han intentado dietas, pero no pierden peso, y sienten como “imposible” lograr esa meta. “Gente que ha tirado la toalla”, resume. Se da la circunstancia de que además suelen tener un nivel socioeconómico y de estudios más bajo, presentan un peor estado de salud y su tasa de paro es mayor que la media
