Así afectan el calor y el verano a los pacientes con diabetes... y a las plumas de insulina
Las personas diabéticas tienen alterado el control biológico de los mecanismos de adaptación a temperaturas extremas y son más sensibles al calor.
Utilizamos cookies propias y de terceros que permiten el funcionamiento y la prestación de los servicios ofrecidos en el Sitio web, así como la elaboración de información estadística a través del análisis de sus hábitos de navegación. Al pulsar en Aceptar consiente expresamente el uso de todas las cookies. Si desea rechazarlas o adaptar su configuración, pulse en Configuración de cookies. Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies.
Las personas diabéticas tienen alterado el control biológico de los mecanismos de adaptación a temperaturas extremas y son más sensibles al calor.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, ha venido trabajando para poder llegar anticipar la llegada de la diabetes con un método relativamente sencillo, según el cual, el paciente tan solo debe hacerse un análisis de sangre.
Sevilla, 15 de julio de 2024. La deshidratación es uno de los principales riesgos a los que se expone un diabético durante el verano. Según explican expertos de endocrinología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón esto es así debido a que estos pacientes pueden tener afectadas la perfusión de la piel y la sudoración, lo que hace que aumente el riesgo de que puedan padecer un golpe de calor. En este sentido, el doctor Alberto Aliaga, endocrinólogo del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, concreta que los niveles de glucosa de un paciente con diabetes pueden verse afectados “ante estados de deshidratación como consecuencia de una sudoración excesiva, pero también debido a un aumento o aceleración en la absorción de insulina inyectada, elevando, por tanto, el riesgo de hipoglucemia”.
Cuáles son los cambios intestinales que descubrieron los expertos y abre una esperanza a la prevención de la diabetes tipo La diabetes tipo 2 afecta a millones de personas en todo el mundo, y se caracteriza por la pérdida gradual de la capacidad de regularizar los niveles de azúcar en sangre.
Un grupo de científicos ha ideado una nueva forma para anticipar la enfermedad
Solo en España se calcula que la diabetes afecta a más de seis millones de personas y su tasa de incidencia es cada vez más alta. Sin embargo, eso no significa que estos pacientes no puedan disfrutar de una vida plena, incluida la alimentación, sino que tienen que aprender a contar carbohidratos y si uno peca ha de caminar más. Lo explica el doctor Franz Martín Bermudo en «Vivir con diabetes. Todo lo que necesitas saber para tratarla y cuidarte», de la editorial Vergara.
En España la diabetes tipo 1 afecta actualmente a más de 200.000 personas. La prevalencia de esta enfermedad crónica ha aumentado un 283% desde 1990. La Fundación DiabetesCERO acaba de lanzar una campaña de recogida de firmas para aumentar los fondos para la investigación de una cura.
Más de 537 millones de adultos viven actualmente con diabetes en todo el mundo, y en España la prevalencia ha alcanzado el 14,8%, es decir, la padece uno de cada siete adultos y es la segunda tasa más alta de Europa, según datos de la Federación Internacional de Diabetes (FID). Globalmente, el 90% de las personas con diabetes presentan una diabetes tipo 2, una de las que más se ve afectadas con la llegada del verano. El calor se convierte así en un gran enemigo para estos pacientes que corren más riesgo de deshidratarse, ya que se altera la capacidad que tiene nuestro organismo de percibir la insulina.
Los riñones son un órgano vital con un papel clave cuando hay diabetes. Un nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones. Cuando los vasos sanguíneos se dañan, no funcionan tan bien. Además, muchas personas con diabetes tienen presión arterial alta, que también puede dañar los riñones.
Mar Ramírez de la Rubia, profesora en el gaditano colegio Campo del Sur, es la autora del libro "El niño que debutó y en mago se convirtió", que cuenta la historia de Hugo, un escolar con diabetes tipo 1.
En España, un 25% de la población o bien tiene diabetes o está en un estado previo o inicial de la enfermedad, según datos del estudio Di@bet.es, liderado por el CIBERDEM y financiado por el Instituto de Salud Carlos III. La diabetes tipo 2 es la forma más común de esta enfermedad (representa el 90-95% de los casos diagnosticados). Se caracteriza, por un lado, por la resistencia a la insulina (la hormona que regula los niveles de azúcar o glucosa en sangre), y, por otro, porque las células beta del páncreas tienen dificultades para producirla. Esto provoca un desequilibrio en nuestro organismo que si no se controla puede causar graves y diversos problemas de salud.
La diabetes multiplica en 25 veces la probabilidad de aparición de riesgo de insuficiencia renal.
La implementación de un estilo de vida saludable es determinante a la hora de prevenir la diabetes. Aquí detallamos algunos consejos respecto a la dieta, el ejercicio físico y otros hábitos.
El cuidado de los medicamentos es vital para el bienestar de las personas diabéticas
Escoger el momento del día ideal para hacer deporte parece ser una estrategia emergente Este hallazgo podrá aplicarse en población con riesgo de padecer diabetes tipo 2 Un estudio revela que la resistencia a la insulina varía según la hora en la que practicas deporte
A pesar de sus beneficios algunas de ellas pueden estar contraindicadas para personas que padezcan diabetes
Las últimas investigaciones apuntan a que la vacunación contra el herpes zóster podría ser muy positiva para las personas con diabetes. Esta vacuna que consigue una eficacia de hasta el 90 %, disminuye significativamente las probabilidades de desarrollar herpes zóster, y previene las complicaciones asociadas, como la diabetes o la neuralgia postherpética.
Esta unión tiene como objetivos principales promover actividades formativas, informar sobre la prevención, resaltar la importancia de los tratamientos y potenciar la visibilización sobre la diabetes."
Conforme te haces mayor el metabolismo de la glucosa es diferente y sufre cierta alteraciones
La inactividad lleva a un aumento en enfermedades crónicas y una esperanza de vida significativamente reducida según investigaciones recientes